Moldeados por nuestros hijos a la imagen de Dios

Lunes, Abril 30th, 2012 | Sin categoría | No hay comentarios

Como padres, tenemos la responsabilidad de querer, cuidar, proveer e instruir nuestros hijos para que se conviertan en adultos responsables, morales, trabajadores, contribuidores y auténticos.  La mayoría de nosotros hacen esto a varios niveles de competencia y de éxito.  Pero descubrimos que Dios también tiene un papel igualmente importante para nuestros hijos en nuestras vidas: ayudarnos a aprender a caminar en el Espíritu, a edificar nuestro carácter, y a desarrollar habilidades que necesitamos para la vida y para el ministerio.  Aquí están dos verdades que aprendí de mis hijas:

DEBBIE: No tienes el control.
Antes de que Debbie naciera, trabajaba como editora de Worldwide Challenge (El reto mundial).  Me encantaba que teníamos un horario especifico para cada mes, semana, día.  La revista era tan conformista.  Cada mes salía a tiempo y era preciosa.

Me alejé de esta responsabilidad poco tiempo antes de que Debbie naciera.  Sabía que iba a necesitar a aprender a ser un poco más flexible acerca de mi horario, pero estaba segura que podría establecer una buena rutina para ella.

¡Sorpresa! Debbie tenia cólico.  No el tipo de la tarde.  El tipo de siempre.  Su pancita le dolía.  Lloraba.  Y lloraba.  Solo dormía un par de horas cada noche — tal vez 5 a 6 horas.  Pero esto era todo.  Ninguna siesta.

Mi día pasaba así: levantada a las 5 o 6 de la mañana con un bebé que gritaba.  Una hora amamantándola (sin lloro en este tiempo).  Un par de minutos de paz: rápidamente poniéndome una ropa.  Después llevándola en mis brazos, entreteniéndola, cantándole, cualquier cosa para no dejarla llorar por las siguientes 2 horas cuando podía alimentarla de nuevo.  Repitiéndolo.  Hasta media noche.  Por cuatro meses.

Yo lloraba casi tanto como Debbie. Estaba segura que nunca iba a ser descansada, vestida y presentable de nuevo, y seguramente que nunca iba a tener de nuevo el control de mi vida.
- Señor , decía desesperadamente, esto no está funcionando.  No soy la madre adecuada para este niño.

Su respuesta fue suave:
- O, Judy, eres precisamente adecuada para Debbie, la que he creado para amarla y consolarla en su gran malestar. Pero ella también es simplemente hecha para ti.  La he creado para ayudarte a aprender unas lecciones importantes: Tú no tienes el control.  Las cosas no van a suceder conforme a tu horario. Tienes que aprender a soltarlo, a ser flexible, a relajarte.

- Pero no me gusta no tener el control.

- ¡Exactamente!

Entonces:
- Judy, Yo tengo el control.  Yo conozco mucho mejor que tú el que, cuando y como para tu vida–y para la de Debbie.  Descansa en Mí  No vas a estar desilusionada.  Mi plan y horario y coordinación son perfectos.

MICHELLE: Disfruta el viaje.
Desde el día en que nació, Michelle no se apuró.  Durmió la gran parte de su primer año de vida.  Se mimaba, reía, escuchaba mucho, hablaba bastante.

Jugaba tranquila, exploraba, creaba, pintaba, inventaba, rescataba.  Pero nunca se apuraba.

Yo soy una persona del destino.  Ella es más una persona del viaje.  A mí me gusta llegar allá ya.  A ella le gusta viajar hacia el destino.

Ella escuchó tantas veces:
- Apúrate, se nos hace tarde.
- Vamos a llegar tarde a la iglesia, Michelle.
- El coche compartido te está esperando, Michelle.
- Ya es hora para el entrenamiento de fútbol, Michelle.

Nada la hacía apurarse. Pero sé que yo la he frustrado, desanimado, apenado.

A lo largo del tiempo, empecé a escuchar al Señor susurrando « ¿Cuál es tu prisa, Judy? » Él me acordó de aquellas dos hermanas famosas, María y Marta.

Marta estaba enfocada en terminar de preparar la cena.  Andaba apurada, inquietándose que María no le ayudaba. ¿Y María? Ella lo disfrutaba a Jesús.  Escuchando, aprendiendo, reflexionando.

Poco a poco, la habilidad de Michelle de vivir en el presente, el hecho que no se apuraba hacia el futuro, empezaron a contagiarme.  Todavía me gusta hacer cosas, pero aprendí a soltarlas, a parar para la gente en mi vida, a dejar asuntos para otro día.

No logro hacer tanto como antes.  Pero disfruto el viaje muchísimo más.

« Yo soy el Señor, y a su tiempo haré que esto se cumpla sin tardanza » (Isaías 60:22).

—Judy

Dia Mundial de Oracion

Lunes, Abril 9th, 2012 | Sin categoría | No hay comentarios

Queridos coordinadores,
Nuestro próximo Día Mundial de Oración es el 24 de abril.  Cada seis meses es nuestro privilegio dejar a un lado nuestras actividades ministeriales de rutina para disfrutar un tiempo especial de adorar a Dios y de buscar una comunión más cercana con Él.  Desde la Caída descrita en Génesis, Dios estuvo buscando una comunión más cercana con la gente que había creado.  Este es el tema dominante en la gran mayoría de la Biblia.

Un pasaje muy especial que refleja el deseo de Dios es Juan 1:1-4, 14:
« En el principio ya existía la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y Dios mismo era la Palabra.  La Palabra estaba en el principio con Dios.  Por ella fueron hechas todas las cosas. Sin ella nada fue hecho
de lo que ha sido hecho.  En ella estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad…Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria (la gloria que corresponde al unigénito del Padre), llena de gracia y de verdad ».
Creo que podemos decir con certeza que Dios se desvivió para mostrarnos Su amor por nosotros y para comunicar con nosotros.  Entonces no es demasiado para Él esperar de nosotros tiempos dedicados cuando busquemos comunicar con Él. Esto es lo que vamos a hacer el 24 de abril.

Anhelo mucho ver lo que Dios va a hacer mientras que nos enfoquemos en Él juntos.

Su servidor en Cristo,
Steve

Steve Douglass

P.S.—Su equipo puede siempre entregar pedidos de oración a global.prayer@ccci.org. Una lista de puntos de oración para el Día Mundial de Oración (DMO) del 24 de abril será  puesta en www.globalprayermovement.org.

¿Apoyo bajo? ¡Escucha, ora, se fructifero!

Jueves, Marzo 22nd, 2012 | Sin categoría | No hay comentarios

Una de las cosas más agradables que me toca hacer es visitar los coordinadores alrededor del mundo.  A veces estoy en casas, otras veces en reuniones de conferencia más formales, o de vez en cuando en carros yéndome o viniendo de aeropuertos.  A veces me toca compartir la alegría del ministerio–escuchando como unas personas quienes no eran cristianas vinieron a Cristo o como algunos discípulos  se tomaron riesgos con fe.

Otras veces, los temas de conversación son retos con los cuales nosotros, como coordinadores, nos confrontamos.  A veces los retos son enfermedades.  Ocasionalmente, se trata de la muerte de unos seres queridos.  Pero uno que oigo frecuentemente es la necesidad de recaudar más apoyo porque los saldos de las cuentas de los coordinadores no alcanzan.  Me puedo identificar con esta necesidad.  El otoño pasado, el saldo de mi cuenta y de la de Judy estaba bajo.

¿Entonces, qué medidas podría tomar un coordinador en medio de este tipo de reto?

Escucha
Primero, pregúntale a Dios si Él está tratando de captar tu atención.   Tal vez se trata de una disciplina espiritual que dejaste de hacer bien.  Por ejemplo, ¿estás realmente orando frecuentemente durante el día?

No quiero sugerir que saldos bajos de cuenta insinúan terminantemente que hay pecado en nuestras vidas.  En la mayoría de los casos hay otras causas.  Pero es bueno escuchar por si se ofrece cualquier advertencia de Dios.  Unas de las principales ventajas del hecho de recaudar apoyo es que nos mantiene humildes y dependientes de Dios.

Ora
Después de haber manejado esto, la próxima medida que animo a la gente a tomar es orar y afirmar la promesa de Juan 15:7 — « Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan todo lo que quieran, y se les concederá ».

A veces mi petición es que Dios provea más apoyo.  Supongo que Uds. hayan dicho esta oración también muchas veces.  Pero tenemos que asegurarnos que la primera mitad del versículo es una realidad para nosotros.  Después tenemos la invitación del mismo Jesús a pedir el apoyo necesario.

Muchas veces, el apoyo viene de maneras absolutamente milagrosas.  Judy y yo enviamos una carta solicitando donaciones durante los primeros años de nuestro matrimonio, orando que Dios hiciera que la gente se comprometiera a donar $50 o $100 mensualmente. Cuando Judy abrió una de las cartas de respuestas, se puso contentísima al saber que una pareja que antes no nos había apoyado usualmente había decidido a donar $600 cada mes.

Sé fructifero
Después de haber orado y afirmado las promesas de Juan 15:7, versículo 8 es una expresión de la intención de Dios para nosotros: « En esto es glorificado mi Padre: en que lleven mucho fruto, y sean así mis discípulos ». Hay un principio que he observado: « La fructiferidad atrae recursos ».  Por ejemplo, los voluntarios se sienten atraídos a nuestro ministerio de costumbre cuando vean que obviamente llevamos mucho fruto.  Lo mismo se aplica a los donantes. Cuando vean movimientos productivos, son más propensos a donar.

Ahora, no estoy diciendo esto para condenar una falta de fructiferidad visible.  Hay cosas en las cuales los corazones de la gente parecen mucho menos receptivos — sin importar que tan duro oremos o trabajemos.  Sin embargo, creo que podemos seguir afirmando Juan 15:8 por fe, que Dios nos dará mas oportunidades para llevar mucho fruto.  Parte de esto puede ser cualitativo más que cuantitativo en las vidas de la gente.  Las dos pueden ser maneras en las cuales Dios nos permite a llevar mucho fruto.

Una necesidad común entre nosotros como coordinadores es recaudar más apoyo.  Hay excelentes capacitaciones, herramientas y otra ayuda disponible.  ¡Aprovéchate plenamente de estos!

Pero de vez en cuando, de un paso para atrás y pregúntale a Dios que es lo que Él quiere que aprendas y que cambies.  Él puede mostrarte como puedes caminar mejor con Él.  Él puede animarte a preguntarle más específicamente.  O puede ser que Él quisiera que encontraras maneras de ponerte más fructífero.

Nota de la traductora:
Todas las referencias bíblicas provienen de La Santa Biblia, Versión Reina-Valera Contemporánea.  <www.biblegateway.com>.
Traducido por Dra. Codrina Cozma

Distinguir la voluntad de Dios

Lunes, Febrero 20th, 2012 | Sin categoría | No hay comentarios

En diciembre, mencioné una oportunidad que Dios me había dado de ayudar una mujer cristiana a conocer la voluntad de Dios para su vida.  Muchos me pidieron explicarlo.  Aquí está el proceso por lo cual la conduje:

CAMINAR — Camine con Dios muy de cerca y todo el tiempo.

  1. Esto nos ayuda asegurarnos que escuchamos los pensamientos de Dios, y no los nuestros.
  2. Esto nos permite recibir una orientación continua y progresiva de Dios.  Usualmente los planes de Dios no se revelan claramente y completamente todos al mismo tiempo.
  3. Esto nos capacita para recibir las oportunidades y bendiciones de Dios (2 Crónicas 16:9).

PEDIR – Ore específicamente para que Dios revele Su voluntad.

En Santiago 1:5, se nos promete que si pedimos sabiduría, nos será dada abundantemente por Dios. Hace muchos años, Dios me dio a entender que tenía que volverme mucho más eficiente en hacer evangelismo.  Cuando oré para que Él me mostrara como, Él me trajo dos oportunidades tremendas de enseñanza.  En aquel tiempo, era responsable de las operaciones generales en CCC, entonces puede que no hubiera reconocido las oportunidades evangelisticas como estratégicas si no hubiera orado por esto y si no hubiera recibido un entendimiento de la voluntad de Dios y de Su plan para mí.

CONSIDERAR – Considere tres factores: pasiones, virtudes y oportunidades.
Generalmente, me di cuenta que se me hace claro por qué Dios tiene una cierta dirección para mí en vista de estos.

  1. Pasión (¿Qué estoy ya motivado a hacer?)
  2. Virtudes (¿Dónde tengo competencias que pueden ser utilizadas bien?)
  3. Oportunidades (¿Cuales puertas parece que Dios haya abierto para mí en este momento?)

Dios me mostró de que manera el plan de ser más eficiente en el evangelismo representaba una confluencia de los tres factores en mi vida.

  1. Tenía la pasión de llevar más gente a Cristo.
  2. Dios me dio la virtud de enseñar, la cual podría ayudarme a hacer la conversión a Cristo más clara y más imperiosa.
  3. Dios guió a un grupo de estudiantes (en La Academia Internacional de Teología - The International School of Theology) a invitarme a la oportunidad de enseñar sobre el desarrollo personal como un puente para presentar el evangelio.

Pasión, virtud y oportunidad se unieron como una confirmación poderosa del plan de Dios para que yo me hiciera más eficiente en el evangelismo.

PLANEE LOS PRIMEROS PASOS
Una barrera al seguir el plan de Dios para nosotros es que tenemos la tendencia de soñar y desear, pero seguido no planeamos específicamente y prácticamente.
Mi experiencia bastante constante es que debo ser proactivo para seguir el plan de Dios.  Él dirige mis pensamientos y deseos, pero tengo que cooperar con planes y acción.  Además, debo encontrar maneras prácticas de empezar — para hacer el primer paso o los primeros dos pasos.  Establecer una dirección a largo plazo es muy importante.  Sin embargo, una visión clarísima se desplega seguido con el tiempo.

EMPIECE Y DESPUÉS EVALÚE

La probabilidad de hacer buen progreso a largo plazo es de costumbre directamente proporcional a cuan pronto hacemos los primeros pasos. Si empezamos posponerlos, siempre encontraremos maneras de seguir haciéndolo.  Me pregunto cuántos buenos propósitos de Año Nuevo no sucumben a la postergación.
Después de empezar, evaluó mi progreso y le pido a Dios más refinamiento en lo que sentí en un principio que Él me haya dicho.

¿CÓMO CONDUJE A LA MUJER EN EL AVIÓN EN ESTE PROCESO?

Primero, hablamos sobre como convertir su vida de oración del tipo « visita ocasional a Dios » en una conversación constante.

Segundo, oramos que Dios le dé una imagen clara de Su plan.
Tercero, buscamos a percibir su motivación central.  Después, exploramos sus virtudes.  Finalmente, pusimos en una lista y priorizamos las oportunidades que Dios le había ya dado.  Aunque se necesitó pensar un poco, nos dimos cuenta muy rápidamente de como Dios la había dotado para seguir lo que Él había puesto en su corazón.
Cuarto, planeamos muy específicamente cosas que ella pudiera hacer la próxima semana para empezar.

Por último, le pedí que me prometiera que iba a hacer algo por esto el día siguiente.  También la animé a evaluar y ajustar con el tiempo.

Espero que este proceso sea útil para Ud. en ayudar a las personas saber lo que Dios quiere que ellas hagan.

Cambiando la cultura y una mayor fructiferidad

Jueves, Enero 19th, 2012 | Sin categoría | No hay comentarios

Mientras que estoy escribiendo esto, estoy viajando en avión, regresando de una junta con muchos de nuestros líderes globales. Unos de estos líderes están centrados en movimientos conducidos por estudiantes. Tuve el privilegio de hablar con muchos de ellos informalmente sobre los estudiantes universitarios de hoy en día y sobre como ministeriar a ellos.

El deseo de saber si la vida cristiana realmente funciona

Habían algunas tendencias que todos nosotros habíamos observado. Una era que los estudiantes son cada vez más interesados de lo que realmente funciona para nosotros como cristianos. Ellos quieren saber la diferencia que Cristo pueda hacer en una vida individual.

¿Qué significa esto en nuestro testimonio? Una cosa es que tenemos que compartir nuestra propia experiencia con Cristo de una manera más extensa en vez de dar solamente un testimonio corto. A través de los últimos 20 años, me di cuenta que estaba compartiendo más sobre como Cristo me había dado paz en circunstancias duras y como Él me había dado un sentido de éxito y de significancia mucho más allá de lo que los logros del mundo me habían alguna vez traído.

También descubrí que el impacto de explicar como Cristo ha sido real para mí es multiplicado si ellos expresan necesidades similares. Esta conexión de vida a vida

motiva la gente a escuchar como se puede tener el mismo tipo de relación con Dios.

Nuevas maneras de aprender

La segunda cosa sobre la cual hablé con unos líderes del campus global es el cambio de la manera en la cual los estudiantes prefieren aprender. Hoy en día los estudiantes parecen absorber más lecciones de las discusiones con sus amigos que de escuchar un discurso o de leer un libro. Esta tendencia de « aprendizaje oral » es muy impactante sobre la manera en la cual es mejor hacer discípulos en el medio de los estudiantes. Los conferenciantes tienen que ser más cortos y tienen que cubrir menos puntos. En las sesiones de enseñanza debemos intercalar más frecuentemente tiempos de discusión en grupos pequeños. Tenemos que dejar margen para « autodescubrimiento ».

Tirando del punto anterior, los estudiantes también quieren ver como lo que ellos están aprendiendo se aplica a sus vidas. Es más importante que nunca tener un « tiempo de aplicación » en los estudios bíblicos y durante las sesiones de formación. Es también poderoso animar a los estudiantes a compartir con sus amigos lo que hayan aprendido. Esto ministeria a sus amigos, pero también aumenta el aprendizaje retenido por el estudiante quien esta compartiendo.

¿Qué tipo de experiencia en la iglesia prefieren?

Otra observación que notamos es que los estudiantes quieren ver un enriquecimiento de su experiencia en la iglesia con tal de incluir una abundancia de relaciones y de oportunidades para participar a las vidas de los amigos que ellos tienen en la iglesia. Escuchar una buena predica y cantar unas canciones de adoración no parece ser suficiente.

Ayudé a plantar lo que empezó como una iglesia en casa en Orlando, Florida. Una de las cosas más importantes que hicimos para alimentar esta necesidad intensa de relaciones es tener una hora reservada para comer juntos. (Nos reunimos los domingos en la noche). Las necesidades se comparten más rápidamente y más honestamente cuando solo un par de personas están hablando juntos alrededor de la comida.

También tenemos « comunidades del evangelio » quienes se reúnen en casas durante la semana. Es normal en estos grupos que algunas personas quienes no sean cristianas estén presentes quienes quieren ver y escuchar sobre que hablan los cristianos y como se comportan ellos. Muchas de estas personas no cristianas han venido a Cristo. Unos de estos nuevos conversos se han vuelto muy activos en la iglesia.

Reflexión final

Fue interesante reflejar sobre como los estudiantes han cambiado en los últimos 10 a 20 años. Pero lo que fue aun más excitante fue hablar sobre maneras nuevas y mejores para ministeriar a los estudiantes en el contexto de estas tendencias.

Cambios en el mercado no deberían nunca servir como lápidas para el ministerio, pero más bien como puertas de entrada hacia una nueva fructiferidad. Entonces cuando se encuentran con retos duros mientras que ministerian, no se den por vencidos y no se conformen con menos eficiencia. Al contrario, sean inspirados para desarrollar nuevas maneras de ser aun más producientes.

Usando las experiencias de la vida para tocar a otros

Viernes, Diciembre 16th, 2011 | Sin categoría | No hay comentarios

En un viaje reciente, estaba hablando con un amigo por teléfono cuando él me pidió un consejo sobre su futuro porque estaba contemplando un cambio de trabajo.

Estaba en la zona de embarque, esperando mi vuelo de vuelta para Orlando.  Como la conversación continuó, me embarqué en el avión mientras que estaba todavía hablando con mi amigo.  Aun al sentarme en el avión, estaba todavía hablando con él sobre como él podía distinguir la voluntad de Dios para su vida.  Cuando el avión estaba listo para retirarse del edificio del terminal, tuve que colgar.

Al parecer, la mujer sentada a mi lado había oído por casualidad mi conversación telefónica.  Ella era cristiana y también quería conocer la voluntad de Dios para su vida.  Para ser sincero con Uds., yo había planeado dormir durante el vuelo porque había dormido solamente un par de horas la noche anterior.  Pero por cierto no quise perder un cargo tan obviamente divino.

Por la próxima hora y media, tuve el privilegio de conducirla por un proceso de planificación personal que he usado y enseñado por 40 años.  Ella se tomó apuntes, hizo preguntas y quiso comprender como esto se podía aplicar a ciertas oportunidades que tenia.  Al final de nuestro tiempo, ella ya tenía ciertos puntos de acción.
Después, se me ocurrió que Dios usó mi experiencia específica para ministeriar a ella. ¿Cuántos otros pasajeros en aquel avión tenían una formación solida en enseñar planificación personal–sobre todo desde una perspectiva cristiana?  Es interesante que Dios nos puso a los dos juntos y que me tenía hablando sobre el tema mientras que ella me podía escuchar.

Creo que Dios nos da conceptos y experiencias, en parte para que podamos usarlos para ministeriar a otros.  Por ejemplo, en lo que concierne consuelo y aliento, Pablo dice en 2 Corintios 1:3-6:

«3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 5 Así como abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 6 Pero si somos atribulados es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados es para vuestra consolación y salvación, la cual se realiza en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. »

Piensen en lo que Dios nos da y que puede ser útil al ministeriar a otros: educación y formación, nuestras experiencias de vida, las experiencias de vida de nuestros amigos (a las cuales vivimos junto con ellos), y conocimiento de la Biblia de muchos años de tiempos diarios de devoción personal.  Prácticamente poseemos un arsenal de habilidad ministerial listo para ser usado en la batalla espiritual.

No debería sorprendernos cuando Dios haga que en nuestros caminos se cruzara gente quien necesita lo que tenemos que ofrecer.  De hecho, deberíamos anticipar que esto pasara.  Cuando conozcamos gente e interaccionamos con gente, deberíamos buscar a emparejar sus necesidades con nuestra experiencia y habilidad de ministeriar.

Mientras que veamos a Dios orquestar esto semana tras semana, cada día se convierte en una aventura.  Creo que podemos orar: « Señor, guíame hoy hacia gente cuyas vidas puedo tocar con lo que Tú me diste ».

Nota de la traductora:

Todas las referencias bíblicas provienen de La Santa Biblia, Versión Reina-Valera, Revisión 1995, Broadman & Holman Publishers, 1997.

Traducido por Dra. Codrina Cozma

Vidas cambiadas, relaciones que cuentan y oportunidades extraordinarias

Lunes, Noviembre 14th, 2011 | Sin categoría | No hay comentarios

Recientemente, estaba reflejando sobre mis dos años de estar involucrado con Campus Crusade for Christ cuando era estudiante de postgrado en la Facultad de Negocios en Harvard.  ¿Por qué tuvieron aquellos años un impacto tan duradero sobre mi vida con Dios y mi elección de carrera?

Como muchos de Uds. lo saben, me comprometí con Dios durante el verano antes de mi educación postgrado.  Vi cuanto Jesús había cambiado las vidas de unos estudiantes de mi edad y llegué a la conclusión «Esto es lo que yo quiero!» Lo que no comparto muy seguido en mi testimonio es la historia de atrás y la gente quien la influyó.

Primero, había un grupo de Campus Crusade en mi ciudad natal aquel verano.  Después, había una pareja de la iglesia en la cual había crecido. Ellos abrían su casa a menudo a nuestro grupo de Campus Crusade después de que nosotros jugábamos voleibol en un parque cercano.  Todas aquellas relaciones contaron y hicieron una diferencia en mi crecimiento espiritual.

Asistí a un capacitación básica en el sede de Campus Crusade más adelante aquel verano.   Allá aprendí sobre la vida llena del Espíritu Santo y sobre como explicar mi fe y tuve la oportunidad increíble de conducir a un joven a Cristo el día del alcance.

Poco después de llegar al postgrado, un compañero estudiante se acercó a mí a pedirme que participara en un estudio de un grupo pequeño para lideres estudiantes.  Cuando me uní a ellos, esto me dio rápidamente relaciones en la escuela que eran orientadas hacia Dios y hacia oportunidades de ministerio.  Cuatro de nosotros de aquel grupo compartimos una vivienda durante nuestro segundo año en un programa de Maestría en Administración de Negocios (MAN).  Nos involucramos mucho en el ministerio de Campus Crusade en la área de Boston, encontrando maneras de invertir nuestro tiempo estratégicamente para el reino.

Los cuatro de nosotros tuvimos el privilegio de hacer nuestro proyecto de MAN sobre el ministerio, entrevistar 100 coordinadores y gastando un tiempo doble de lo normal por este tipo de proyectos.  La oportunidad era grandísima–un chance de ayudar un tal ministerio estratégico.  De hecho, presentamos los resultados en una junta con Bill Bright.

Mirando atrás hacia aquellos años, me di cuenta que lo que me provocó a empezar en este camino y que me detuvo involucrado fueron tres coas: vidas cambiadas, relaciones que contaban y oportunidades extraordinarias para hacer mi vida contar para Dios.

Recientemente contratamos a una organización de investigación (Brand Trust) para entrevistar gente quien había estado involucrada en nuestro ministerio.  Estaban tratando de descubrir porque la gente se unió a nosotros, porque se quedó, y porque ellos aumentaron su participación.  Distinguieron tres temas principales:

1 – Vidas cambiadas
2 – Relaciones que cuentan
3 – Oportunidades extraordinarias

En vista de mi experiencia, estos descubrimientos no me horrorizaron para nada.  Es por esto que me uní a - y aumenté mi participación en Campus Crusade.  Las mismas cosas motivaron a mi compañeros de vivienda para involucrarse.

Piensen en su propia experiencia.  Me atrevo a adivinar que Uds. fueron motivados(as) por unas o todas de las mismas cosas.

¿Entonces, por qué estoy hablando sobre esto?  Porque estos tres elementos deben ser presentes, fuertemente, en nuestro ministerio hoy si esperamos tener gente involucrada con nosotros como colaboradores y socios, por no hablar de coordinadores.

Por esto, aquí tienen algunas preguntas para pensar:

1. ¿Están viendo a Dios cambiando vidas en su ministerio?  Esencial para esto es modelando y enseñando la vida llena del Espíritu.

2. ¿Están viendo formarse grupos pequeños de discípulos en los cuales las relaciones involucradas tienen propósito más allá de ser solo amigos? Estos tipos de grupos tienen un impacto profundo sobre sus miembros.

3. ¿Hay oportunidades estratégicas e importantes ofrecidas seguido a sus discípulos?  ¿Pueden ellos ver oportunidades especificas para hacer sus vidas contar?

Si esperamos ver movimientos de multiplicación espiritual propagándose, la gente asociada con nosotros debe ver y experimentar estas tres cosas importantes.  Si no lo hacen, ¿qué podemos hacer por esto?

Dios nos puede usar “en el camino”

Lunes, Octubre 17th, 2011 | Sin categoría | No hay comentarios

En agosto, me fui para Corea para hablar en el centésimo aniversario de Global Mission Society [GMS] (La Sociedad Misionera Global).  Fue una oportunidad maravillosa de dirigirme a muchos misioneros de la más grande agencia mandadora misionera del país.

Mientras que estaba reflexionando sobre mi viaje, varios encuentros personales se destacaron tanto como los discursos mismos.

Por ejemplo, en el vuelo desde Orlando hacia Atlanta, estaba sentado al lado de una mujer llamada Carmen.  Ella se durmió por la gran parte del viaje, pero mientras estábamos aterrizando, se despertó.  Después de unos minutos de conversación, la pregunté si leía mucho.  Dijo « si » y le di un ejemplar de un libro evangelistico porque supuse que no era cristiana.

Después, ella dijo « ¡Gracias! ¡Qué Dios lo bendiga! » La pregunté si era cristiana.  Me dijo que si.  La pregunté si era activa en una iglesia local.  Tímidamente dijo que no. Le sugerí una iglesia excelente que le quedaba cerca en Orlando. Dijo que iba a visitarla pronto y me dio las gracias por haber tomado el tiempo para ayudarla.

Cuando Jerry, mi asistente, y yo llegamos al aeropuerto Incheon, fuimos saludados por Hau y Choi, misioneros de GMS en la región sureste de Asia.  Ellos trajeron a su hija Hwi de siete años, quien me acordó de mis nietos.

Durante la conferencia, Jerry y yo llegamos a conocer sus historias, sueños y retos. Hicimos arreglos para llegar de vuelta al aeropuerto Incheon temprano para tomar un café con ellos y para orar.  En el camino hacia allá, Hwi sacó unas fotos y me las dio.  Es difícil de expresar adecuadamente en un par de palabras escritas la profundidad de la conexión que experimentamos.

Cuando nos despedimos, hubieron abrazos y ellos se bajaron en la escalera mecánica desde el restaurante.  Jerry y yo nos fuimos al balcón y nosotros les hicimos adiós con la mano mientras que ellos caminaban por la zona de la taquilla hacia la puerta de la entrada.  Varias veces Hwi miró para atrás para ver si todavía estábamos mirándolos.  Les hicimos adiós de nuevo con la mano hasta que se desaparecieron de la vista.

Volando de vuelta de Incheon hacia Atlanta, Jerry y yo empezamos una conversación sobre los discursos que di en la conferencia de GMS.  Esto nos llevó al tema de lo que realmente significa ser cristiano misionero.  Llegamos a la conclusión que los cristianos deben vivir plenamente la vida cristiana, amar a la gente que los rodea y tomar pasos proactivos para ministeriar a otros en concordancia con las oportunidades que Dios da a cada persona.

Poco tiempo después, un hombre se acercó desde la fila de atrás.  Había escuchado nuestra conversación y dijo « Soy cristiano y hago ciertas cosas para servir a Dios, pero no estoy completamente entregado a la voluntad de Dios para mi vida.  Quiero serlo, pero sé que estoy deteniéndome ».

Habremos hablado por media hora.  Nos enteramos que el hombre era un promotor sumamente hábil de oportunidades de negocios.  Podía evaluar situaciones, hacer arreglos por conseguir recursos necesarios y ayudar a poner en práctica nuevos proyectos.  También era pastor de medio tiempo en una iglesia local pequeña.

La conversación abarcó muchos temas desde como entender el Señorío de Cristo hasta como potenciar al máximo el uso de sus dones para ayudar cumplir la Gran Comisión.  Le di algunos materiales para comprender como la vida llena del Espíritu funciona prácticamente.  Jerry compartió unos entendimientos fabulosos que él había aprendido.  Al final de la conversación, hicimos arreglos para enviarle más materiales y hablamos sobre la posibilidad de que él ayudara a nuestro ministerio a embarcar en proyectos nuevos.

Reflexionando sobre el viaje, me encuentro dando gracias a Dios por el privilegio de tocar vidas « en el camino ».  Ah, y por cierto, si hablé tres veces en sesiones plenarias de la conferencia de GMS.  Y me encontré con varios líderes.

Pero estoy tan agradecido que Dios me mantuvo despierto para cargos divinos.  Jesús ayudó al ciego Bartimeo « en el camino » hacia otro lugar.  Él tocó la vida de la mujer quien había sido propensa a hemorragia « en el camino », yéndose a ayudar a la hija de Jairo.

Para ser sincero, puedo fácilmente estar tan enfocado sobre hacia donde me voy que pierdo las oportunidades de Dios « en el camino ».  Tal vez esto le pasa a veces a Ud. también.   Comprometámonos juntos a pedir a Dios para una sensibilidad especial que nos ayude a observar todo lo que Él tiene para que nosotros lo hagamos - aun « en el camino ».

Steve